Los acúfenos no se curan, y no lo prometeremos. Pero la habituación — tu cerebro aprendiendo a archivar el sonido como ignorar — es real, está probada y se entrena. QuietEar es la herramienta que estamos creando para lograrlo.
QuietEar está en desarrollo — quienes se apuntan calibran primero.
tu cerebro, marcando el pitido como una amenaza — cada minuto
tu cerebro, tras la habituación — señal archivada como: ignorar
No hay cura para los acúfenos, y QuietEar no la prometerá.
Pero la habituación — el cerebro aprendiendo a dejar de atender al sonido — es real, está probada y se entrena.
Eso es lo que estamos creando.
Superpón lluvia sobre ruido marrón sobre un ventilador. Un enmascaramiento moldeado para dormirte — no un MP3 de avión en bucle.
Registra picos en segundos: volumen, sueño, estrés, cafeína. El registro que tu otorrino siempre pide.
Sesiones diarias de TCC ligera basadas en los principios que usan los audiólogos. Diez minutos al día, la vía probada.
Los precios están previstos, no son definitivos. Unirte a la lista de espera fija la tarifa de fundador. Hoy no se cobra nada — aún no hay nada que cobrar.
No. Nada lo hace, y quien te diga lo contrario te está vendiendo algo. Lo que hace la habituación es reducir cuánto notas el sonido y cuánto te molesta — para mucha gente, de forma notable. Ese es el resultado que buscamos, con honestidad y sin atajos.
Está en desarrollo ahora. Primero creamos el mezclador de enmascaramiento y el diario de picos, y luego el programa de habituación. La lista de espera se entera antes que nadie, y los miembros fundadores ayudan a moldear la calibración.
Acceso anticipado antes del lanzamiento público, la tarifa de fundador fijada y una línea directa con el desarrollo — tus picos, tus desencadenantes, tus comentarios ayudan a decidir qué se construye. Sin spam, sin cobros, un correo cuando haya algo real que probar.
No. QuietEar es una herramienta de autoayuda, no un producto sanitario ni un sustituto de un otorrino o audiólogo. Acude a uno — sobre todo si tus acúfenos son nuevos, pulsátiles o en un solo oído. Acompañamos la atención clínica, nunca la sustituimos.
Puedes — y si una pista de lluvia en bucle te duerme esta noche, úsala. Nosotros creamos algo distinto: un enmascaramiento moldeado y superponible que no fatiga, más un programa estructurado para reentrenar la atención. No un botón que reproduce lluvia — un método.